El ayuno de Ramadán en jugadores adolescentes de voleibol puede asociarse con cambios en la ingesta alimentaria, en determinados indicadores de rendimiento específicos del deporte y en parámetros bioquímicos vinculados al estado de hidratación. Este hallazgo es especialmente relevante porque la adolescencia es un período crítico de crecimiento y desarrollo, y la información científica disponible sobre cómo el ayuno afecta a deportistas jóvenes en esta etapa sigue siendo insuficiente.
Qué se estudió: jugadores adolescentes de voleibol durante el Ramadán
El estudio utilizó un diseño de cohorte prospectivo e incluyó a 35 jugadores varones adolescentes de voleibol (edad media: 16,43 ± 1,29 años; estatura: 1,75 ± 0,07 m; experiencia de entrenamiento: 6,20 ± 2,13 años) que realizaron el ayuno de Ramadán. Las evaluaciones se llevaron a cabo en tres momentos: antes, durante y al final del Ramadán. Los parámetros bioquímicos se midieron únicamente antes y al final del período.
Las variables analizadas incluyeron:
- Ingesta energética y de macronutrientes
- Ingesta de líquidos
- Medidas antropométricas
- Pruebas de rendimiento específicas del voleibol
- Parámetros bioquímicos sanguíneos
Además, se exploró si los cambios observados diferían según el grado de adherencia al ayuno durante el Ramadán.
Qué encontraron: rendimiento, nutrición e hidratación bajo el Ramadán
Ingesta dietética y líquidos
La ingesta de grasas disminuyó de forma significativa durante el Ramadán y al final del mismo (1,60 ± 0,16 g/kg de peso corporal y 1,52 ± 0,15 g/kg, respectivamente; p = 0,021). La ingesta total de energía y el resto de macronutrientes se mantuvieron, en términos generales, dentro de los niveles recomendados. Sin embargo, la ingesta de líquidos fue consistentemente baja en los tres momentos de medición (1,60 ± 0,11 L, 1,35 ± 0,09 L y 1,44 ± 0,10 L, respectivamente).
Medidas antropométricas
Las medidas antropométricas no mostraron cambios significativos a lo largo del período de estudio.
Rendimiento deportivo específico
Se observaron descensos estadísticamente significativos en tres indicadores:
- Fuerza de agarre con la mano izquierda (p = 0,006)
- Velocidad en sprint de 20 m (p < 0,001)
- Rendimiento en agilidad (p = 0,002)
Al analizar los datos según la adherencia al ayuno, se encontraron efectos de grupo significativos en el sprint de 5 m, 10 m y 20 m, en el salto con contramovimiento (SJ, por sus siglas en inglés de squat jump) y en el salto de longitud de pie.
Parámetros bioquímicos
Al final del Ramadán, aumentaron los niveles de cloruro, urea y la razón BUN/creatinina (nitrógeno ureico en sangre dividido por creatinina), indicadores que pueden estar relacionados con el estado de hidratación. Por el contrario, la albúmina y el potasio se mantuvieron sin cambios.
Qué significa para la práctica: recomendaciones para entrenadores y preparadores físicos
La hidratación es la prioridad número uno durante el Ramadán
La ingesta de líquidos fue baja durante todo el período de estudio, y los marcadores bioquímicos al final del Ramadán apuntan a posibles cambios en el estado de hidratación. En un deporte como el voleibol, donde la velocidad de reacción, la agilidad y la potencia explosiva son determinantes, un estado de deshidratación —incluso leve— puede impactar negativamente el rendimiento.
Se recomienda estructurar un protocolo de rehidratación activo durante las horas permitidas (desde el iftar hasta el suhoor), aprovechando esa ventana para distribuir la ingesta de líquidos de forma estratégica. Conviene orientar a los jugadores para que consuman agua, bebidas con electrolitos o alimentos con alto contenido hídrico de manera progresiva, sin esperar a tener sed.
El sprint y la agilidad son las capacidades más vulnerables
Los descensos significativos en el sprint de 20 m y en la agilidad, junto con los efectos de grupo observados en distancias más cortas (5 m y 10 m) según la adherencia al ayuno, sugieren que las capacidades neuromusculares de alta intensidad y corta duración son las más sensibles al período de Ramadán en estos deportistas. En voleibol, estas cualidades están directamente relacionadas con desplazamientos defensivos, ataques y bloqueos.
Durante el Ramadán conviene reducir el volumen e intensidad de los entrenamientos de velocidad y agilidad, especialmente en los días de mayor carga o en las sesiones programadas en horario diurno. Si los horarios lo permiten, prioriza las sesiones nocturnas (después del iftar), cuando los jugadores ya han podido hidratarse y alimentarse.
La fuerza de agarre también disminuye: atención en el bloqueo y el remate
La reducción en la fuerza de agarre de la mano izquierda es un indicador que puede tener implicaciones en gestos técnicos específicos del voleibol que demandan control y fuerza en la extremidad superior. Si bien este dato es puntual y no debe sobreinterpretarse, convierte en conveniente monitorear la carga de entrenamiento técnico que implique repetición de remates, bloqueos y saque, y no incrementar el volumen de estos gestos durante el Ramadán.
La adherencia al ayuno modifica la magnitud de los cambios en el rendimiento
El hallazgo de efectos de grupo según la adherencia es relevante para el trabajo individualizado: los jugadores que ayunan de forma más estricta pueden mostrar mayores cambios en el rendimiento de sprint y salto. Esto no implica que deba desaconsejarse el ayuno —el estudio no establece causalidad—, pero sí indica que conviene personalizar el seguimiento de cada jugador según su nivel de adherencia al Ramadán.
Para preparadores físicos y kinesiólogos, se recomienda:
- Registrar individualmente el nivel de adherencia al ayuno de cada jugador al inicio del Ramadán.
- Ajustar la planificación de los test de rendimiento y las cargas de entrenamiento en función de ese dato.
- Aumentar la frecuencia de monitoreo subjetivo del bienestar (escala de fatiga, calidad del sueño, sensación de sed).
La ingesta de energía y macronutrientes puede mantenerse dentro de rangos adecuados
El estudio indica que, en términos generales, los jugadores adolescentes mantuvieron una ingesta energética y de macronutrientes compatible con las recomendaciones para deportistas durante el Ramadán. Esto es una señal positiva: con la orientación adecuada, es posible estructurar la alimentación en las horas no restringidas para sostener las demandas del entrenamiento. Un nutricionista deportivo puede ayudar a distribuir comidas y meriendas entre el iftar y el suhoor para optimizar la recuperación y el anabolismo muscular.
Precauciones importantes al aplicar estos resultados
Estos resultados corresponden a varones adolescentes; no deben extrapolarse directamente a jugadoras, a jugadores adultos ni a otros contextos climáticos o de carga de entrenamiento distintos. El diseño del estudio permite identificar asociaciones, pero no permite establecer relaciones de causalidad entre el ayuno y los cambios observados. Además, el tamaño de la muestra es relativamente pequeño (n = 35), lo que limita la generalización de los hallazgos.
Limitaciones del estudio
El propio diseño de cohorte prospectivo no permite descartar la influencia de otros factores sobre los cambios observados (como la acumulación de fatiga del entrenamiento a lo largo de la temporada, cambios en los horarios de sueño o variaciones en la temperatura ambiental). La muestra es exclusivamente masculina y adolescente. Los parámetros bioquímicos solo se midieron en dos momentos (antes y al final del Ramadán), lo que no permite conocer la evolución durante el período. Finalmente, los autores concluyen que el Ramadán puede estar asociado con los cambios descritos, sin afirmar causalidad.
Conclusiones aplicables al entrenamiento de voleibol
- Priorizar la hidratación durante las horas permitidas es la intervención más urgente: la ingesta de líquidos fue baja y los marcadores bioquímicos sugieren cambios en el estado hídrico al final del Ramadán.
- Reducir o reorganizar los entrenamientos de sprint y agilidad durante el Ramadán, especialmente en horario diurno, dado que estas capacidades mostraron los descensos más marcados.
- Individualizar la planificación según el grado de adherencia al ayuno: los jugadores con mayor adherencia pueden presentar mayores cambios en el rendimiento explosivo.
- Monitorear la carga técnica de gestos que impliquen fuerza en la extremidad superior, ya que la fuerza de agarre mostró un descenso significativo.
- Asegurar la adecuación nutricional con el apoyo de un profesional: aunque la ingesta general se mantuvo en rangos recomendables, la distribución temporal de las comidas requiere planificación.
- Estos resultados no deben generalizarse a jugadoras ni a adultos, y no establecen causalidad; representan evidencia preliminar que justifica un seguimiento cuidadoso durante el Ramadán en voleibolistas adolescentes varones.