El sistema que uses para medir el salto con contramovimiento (countermovement jump, CMJ) en voleibol no es un detalle menor: dependiendo del dispositivo y del método de cálculo, puedes llegar a conclusiones distintas sobre la fatiga, la preparación y la adaptación neuromuscular de tus jugadores, incluso midiendo exactamente el mismo salto.
Qué se estudió: diseño, muestra e instrumentos evaluados
El estudio reclutó a 20 jugadores profesionales de voleibol masculino y los sometió a dos sesiones de medición separadas por 12 días, con el objetivo de evaluar el acuerdo entre dispositivos y la fiabilidad test-retest de cada sistema.
En cada sesión, los jugadores realizaron pruebas de CMJ bilateral y de CMJ unipodal izquierdo y derecho, registradas de forma simultánea con tres sistemas:
- VALD ForceDecks: plataforma de fuerza considerada la referencia del estudio. Su variable principal fue la altura de salto derivada por el método impulso-momentum.
- MyJump Lab 3: aplicación para smartphone basada en el análisis de video a alta velocidad.
- Baiobit: sensor inercial (inertial measurement unit, IMU) de tipo wearable.
Para cuantificar el acuerdo entre sistemas, los investigadores calcularon el sesgo sistemático (bias), los límites de acuerdo, el coeficiente de correlación intraclase ICC(2,1), el error estándar de medición (SEM) y el cambio mínimo detectable al 95 % (MDC95). También realizaron análisis de sensibilidad usando la altura de vuelo derivada del tiempo de vuelo en VALD, los tiempos de vuelo de MyJump, los mejores intentos de cada sesión y exclusiones estrictas de calidad.
Qué encontraron: diferencias numéricas entre dispositivos
MyJump Lab 3 sobreestima la altura de salto respecto a la plataforma de fuerza
Comparado con la altura obtenida por VALD mediante el método impulso-momentum, MyJump Lab 3 sobreestimó sistemáticamente la altura del salto entre +1,88 y +4,16 cm según la condición (bilateral o unipodal). Sin embargo, cuando se compararon los tiempos de vuelo entre ambos sistemas, el sesgo fue mínimo. Esto indica que el origen de la discrepancia no está en un error de detección temporal de los eventos del salto, sino en las diferencias en el método de cálculo de la altura: impulso-momentum en VALD frente a tiempo de vuelo en MyJump. Cuando se usó el tiempo de vuelo de VALD como referencia, la diferencia con MyJump se redujo marcadamente.
Baiobit: menor sesgo promedio en algunas condiciones, pero mayor variabilidad individual
El sensor inercial Baiobit mostró un sesgo medio más pequeño en algunas condiciones unipodales, pero presentó límites de acuerdo más amplios y valores de ICC de acuerdo absoluto menos consistentes. Esto significa que, aunque en promedio pueda parecer más cercano a la referencia en ciertas situaciones, la variabilidad entre individuos es mayor, lo que reduce su utilidad para monitorizar cambios en un jugador concreto.
Fiabilidad test-retest: VALD lidera en bilateral, todos empeoran en unipodal
VALD ForceDecks mostró la mejor fiabilidad en el CMJ bilateral: ICC = 0,929 y MDC95 = 2,79 cm. Este MDC95 indica que un cambio inferior a 2,79 cm entre sesiones no puede considerarse real con ese nivel de confianza, ya que podría deberse al error de medición del propio sistema. La fiabilidad del CMJ unipodal fue generalmente inferior en todos los sistemas evaluados.
Qué significa para la práctica: cómo monitorizar el CMJ en voleibol con rigor
No intercambies dispositivos ni métodos de cálculo entre temporadas o ciclos
El hallazgo más relevante para el trabajo diario es que los sistemas no son intercambiables. Una diferencia de casi 4 cm en la altura del salto puede llevar a conclusiones opuestas sobre si un jugador está fatigado, en forma o en proceso de adaptación. Si tu club monitoriza el CMJ con MyJump Lab 3 y en algún momento utilizas una plataforma de fuerza para comparar, debes saber que los valores no son directamente comparables. Lo mismo aplica si cambias de versión de software o de método de cálculo dentro del mismo dispositivo. La recomendación práctica es elegir un sistema y mantenerlo durante todo el proceso de monitorización, asegurando que el método de cálculo de la altura permanezca constante.
Define el cambio mínimo detectable antes de interpretar variaciones individuales
El MDC95 de 2,79 cm para el CMJ bilateral con VALD es un dato concreto y aplicable: cualquier variación menor a ese umbral no puede atribuirse con seguridad a un cambio real en el estado neuromuscular del jugador. Antes de ajustar cargas de entrenamiento basándote en el resultado de un CMJ, conviene conocer el MDC95 específico del sistema que utilizas. Si no dispones de ese dato para tu dispositivo, los resultados de este estudio ofrecen una referencia para los tres sistemas evaluados, aunque los valores pueden variar según la población y el protocolo.
Usa el CMJ bilateral para el monitoreo de carga; sé cauteloso con el unipodal
La fiabilidad del CMJ unipodal fue inferior a la del bilateral en todos los sistemas. El salto unipodal puede ser valioso para detectar asimetrías entre miembros o para la evaluación de jugadores en rehabilitación, pero su mayor variabilidad de medición exige interpretar los resultados con más precaución. Si lo incorporas a tu batería de monitoreo, asegúrate de estandarizar al máximo el protocolo (posición de brazos, instrucciones, número de intentos, criterio de selección del mejor intento) y ten en cuenta que necesitarás cambios más grandes para considerarlos reales.
MyJump Lab 3 es una herramienta válida, pero interpreta sus valores en su propio contexto
El hecho de que el sesgo de MyJump Lab 3 se deba principalmente al método de cálculo (tiempo de vuelo) y no a un error en la detección de los eventos del salto es una buena noticia: el dispositivo detecta correctamente cuándo el jugador despega y aterriza. Esto implica que MyJump Lab 3 es una herramienta internamente consistente y fiable para el seguimiento longitudinal dentro de su propio sistema, aunque sus valores absolutos de altura no sean equivalentes a los de una plataforma de fuerza con método impulso-momentum. Para equipos que no tienen acceso a plataformas de fuerza, MyJump Lab 3 puede seguir siendo una opción práctica, siempre que los valores se interpreten en relación con la propia línea base de cada jugador y no se comparen con referencias externas obtenidas con otros sistemas.
Aplica estas recomendaciones especialmente en voleibol masculino profesional
El estudio se realizó exclusivamente con jugadores profesionales masculinos. Los resultados no deben extrapolarse directamente a jugadoras femeninas, jugadores amateurs, categorías juveniles ni a otras poblaciones deportivas. El comportamiento de los sistemas podría diferir en esos contextos, por lo que conviene buscar evidencia específica antes de aplicar los mismos umbrales.
Considera la gestión de la calidad de los datos como parte del protocolo
El estudio incluyó análisis de sensibilidad con exclusiones estrictas de calidad, lo que refuerza que la estandarización del protocolo de recogida de datos (instrucciones, calentamiento, número de intentos, criterios de exclusión de saltos defectuosos) es parte inseparable de la validez de la monitorización. Un dispositivo preciso con un protocolo descuidado puede generar datos poco interpretables.
Limitaciones del estudio
Los autores señalan implícitamente que los resultados corresponden a una muestra de 20 jugadores profesionales masculinos, lo que limita la generalización. El diseño es de acuerdo y fiabilidad, no de intervención, por lo que no permite establecer relaciones de causalidad entre los valores de CMJ y el rendimiento real en competición. Además, los resultados dependen de las versiones específicas de software y hardware de los dispositivos evaluados, que pueden actualizarse con el tiempo.
Conclusiones aplicables al entrenamiento de voleibol
- Los tres sistemas evaluados generan valores de altura de salto que no son directamente comparables entre sí; cambiar de dispositivo o de método de cálculo durante el seguimiento de un jugador puede inducir errores de interpretación.
- La diferencia de MyJump Lab 3 respecto a VALD (entre +1,88 y +4,16 cm) se explica por el método de cálculo, no por errores de detección temporal; el sistema sigue siendo internamente coherente para el monitoreo longitudinal.
- Baiobit presenta menor sesgo promedio en algunas condiciones unipodales, pero mayor variabilidad individual, lo que reduce su sensibilidad para detectar cambios reales en un jugador concreto.
- El CMJ bilateral con VALD ForceDecks mostró la mejor fiabilidad (ICC = 0,929; MDC95 = 2,79 cm); el CMJ unipodal fue menos fiable en todos los sistemas.
- Antes de interpretar cualquier cambio en la altura del CMJ como indicador de fatiga, preparación o adaptación, es imprescindible conocer el MDC95 del sistema utilizado.
- Estos resultados aplican a voleibolistas masculinos profesionales; la extrapolación a otros contextos debe hacerse con precaución.