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VigIA

Pseudoaneurisma de la arteria circunfleja humeral en un jugador de voleibol

Un jugador de voleibol de 55 años desarrolló un pseudoaneurisma de la arteria circunfleja humeral posterior tras practicar el deporte, una complicación vascular extremadamente rara pero potencialmente grave que, según los autores, permanece en gran medida infradiagnosticada y cuyo reconocimiento temprano puede prevenir consecuencias serias como la isquemia con riesgo de pérdida del miembro.

Qué se estudió: un caso clínico de patología vascular asociada al voleibol

Este artículo corresponde a un reporte de caso único, la modalidad de publicación con menor nivel de evidencia en la jerarquía científica, pero de gran valor para alertar sobre condiciones poco frecuentes. Se documenta el caso de un hombre de 55 años, jugador habitual de voleibol, que consultó por dolor axilar y la presencia de una masa palpable en esa región, síntomas que aparecieron en relación directa con la práctica deportiva.

Durante la intervención quirúrgica se confirmó el diagnóstico de pseudoaneurisma de la arteria circunfleja humeral posterior (ACHP), una dilatación anormal de la pared arterial que, a diferencia de un aneurisma verdadero, no involucra todas las capas del vaso. El tratamiento consistió en una escisión quirúrgica abierta con reparación primaria de la arteria axilar. Los autores contextualizan este caso dentro de una revisión de la literatura disponible, señalando que hasta la fecha de publicación solo se han documentado 52 casos de aneurismas de la ACHP en total.

Qué encontraron: síntomas, diagnóstico y tratamiento

El hallazgo central del reporte es la aparición de dolor axilar y una masa perceptible como manifestación clínica del pseudoaneurisma en un deportista que realiza movimientos repetitivos sobre la cabeza. La localización anatómica de la ACHP la hace especialmente vulnerable en atletas que practican deportes de gestos repetitivos con el brazo elevado, como el voleibol, el béisbol o el tenis.

Los autores destacan que, a pesar de un aumento en el reconocimiento de esta entidad en los últimos años, los aneurismas de la ACHP siguen siendo ampliamente infradiagnosticados. La consecuencia directa de este retraso diagnóstico puede ser la progresión hacia complicaciones graves, como la isquemia amenazante del miembro, es decir, una reducción crítica del flujo sanguíneo al brazo que puede comprometer su viabilidad.

Dado que se trata de un reporte de caso, no se presentan datos estadísticos, comparaciones entre grupos ni medidas de asociación. Toda la información es descriptiva y corresponde exclusivamente a este paciente.

Qué significa para la práctica en voleibol

Una señal de alerta vascular que todo equipo técnico debería conocer

Aunque se trata de una condición extremadamente rara —solo 52 casos documentados en la literatura—, su asociación con el voleibol y otros deportes de gestos sobre la cabeza hace que el conocimiento de esta entidad sea relevante para entrenadores, preparadores físicos, kinesiólogos y jugadores. El principal aporte de este reporte no es modificar el entrenamiento, sino reducir el tiempo entre el inicio de los síntomas y el diagnóstico correcto.

Síntomas que no deben ignorarse: dolor axilar y masa palpable

El perfil clínico descrito —dolor en la axila y aparición de una masa palpable en esa zona en un jugador de voleibol activo— debe considerarse una señal de alerta que requiere derivación médica urgente. Estos síntomas no son típicos de las lesiones musculoesqueléticas habituales del voleibol (como tendinopatías del manguito rotador o epicondilalgias), por lo que es fácil que pasen desapercibidos o se atribuyan erróneamente a causas benignas.

Conviene que todo el personal de apoyo médico y técnico que trabaja con jugadores de voleibol tenga presente que:

  • Un bulto o masa en la axila, especialmente si aparece tras un período de juego intensivo, no debe atribuirse automáticamente a una causa muscular.
  • El dolor axilar persistente o de aparición reciente en un jugador que realiza gestos repetitivos sobre la cabeza merece evaluación médica, no solo kinesiológica.
  • El paciente en este caso tenía 55 años, lo que sugiere que los jugadores adultos o veteranos con mayor historia de carga acumulada podrían representar una población de mayor atención, aunque con un solo caso no es posible establecer un perfil de riesgo definido.

El gesto técnico del voleibol como factor de exposición

Los autores encuadran esta lesión dentro de las patologías propias de deportes que exigen movimientos repetitivos con el brazo por encima de la cabeza. En voleibol, esto incluye el remate, el saque en suspensión, el bloqueo y ciertos gestos del levantador. La repetición sostenida de estos movimientos genera una tensión mecánica continua sobre las estructuras vasculares de la región axilar y del hombro, que en casos excepcionales puede derivar en la formación de un pseudoaneurisma.

Esto no implica que deba modificarse la técnica de juego ni que estos gestos sean intrínsecamente peligrosos: la rareza de la condición indica que se trata de una complicación excepcional, probablemente asociada a factores individuales aún no completamente identificados. Sin embargo, sí refuerza la importancia de no normalizar todo dolor de hombro o axila como una lesión menor.

Recomendaciones concretas para el equipo de trabajo

  1. Derivación médica ante síntomas vasculares atípicos: cualquier jugador que refiera dolor axilar de nueva aparición acompañado de una masa palpable debe ser evaluado por un médico, idealmente con acceso a estudios de imagen vascular (ecografía Doppler, angiografía), antes de retomar la actividad.
  2. No confundir con lesiones musculares: los kinesiólogos y preparadores físicos deben estar alertas ante presentaciones clínicas que no encajen con el patrón habitual de las lesiones del hombro en voleibol. La presencia de una masa es un signo que escapa al ámbito de la fisioterapia musculoesquelética convencional.
  3. Registro del historial de carga acumulada: aunque no se puede establecer causalidad directa con este solo caso, llevar un registro de la carga de trabajo de los jugadores (especialmente en posiciones de mayor impacto como atacadores y sacadores) es una práctica recomendable para detectar situaciones de sobrecarga crónica.
  4. Educación del jugador: los propios jugadores deben saber que no todo dolor en el hombro o la axila es un “tirón muscular”. Conocer los síntomas de alarma vascular puede acelerar la consulta y reducir el riesgo de complicaciones graves.

Precauciones al interpretar estos hallazgos

Es fundamental no extrapolar las conclusiones de un reporte de caso único al conjunto de los jugadores de voleibol. Este artículo no establece que el voleibol cause aneurismas de la ACHP, sino que documenta una asociación en un paciente concreto. La rareza de la condición (52 casos en toda la literatura) indica que, aunque el conocimiento es útil, no justifica medidas preventivas generalizadas ni cambios en los programas de entrenamiento.

Limitaciones del estudio

Las limitaciones son inherentes al diseño: un reporte de caso no permite extraer conclusiones sobre prevalencia, incidencia, factores de riesgo ni eficacia comparativa de tratamientos. No existe grupo de control, no hay seguimiento a largo plazo del paciente descrito, y la generalización a otros deportistas o poblaciones no está respaldada por los datos. Los propios autores reconocen que esta condición permanece infradiagnosticada, lo que implica que el número real de casos podría ser mayor, aunque su magnitud es desconocida.

Conclusiones aplicables

  • El pseudoaneurisma de la arteria circunfleja humeral posterior es una complicación vascular rara pero documentada en deportistas que realizan gestos repetitivos sobre la cabeza, incluyendo jugadores de voleibol.
  • Los síntomas de alerta son dolor axilar de nueva aparición y masa palpable en la axila en un jugador activo; ante estos signos, corresponde derivación médica urgente.
  • El diagnóstico tardío puede derivar en complicaciones graves como isquemia con riesgo de pérdida del miembro; la detección temprana es clave.
  • Esta condición no debe confundirse con lesiones musculoesqueléticas habituales del hombro en voleibol.
  • Con base en un solo caso, no se puede establecer un perfil de riesgo ni recomendar cambios en el entrenamiento; el valor principal de este reporte es la alerta clínica.
  • La educación del personal técnico, médico y de los propios jugadores sobre la existencia de esta condición es la medida más concreta y aplicable que se desprende de este artículo.
Interpretación elaborada con inteligencia artificial (Claude, de Anthropic) a partir de la publicación original, y revisada por el Comité Académico de Online Education Center.
Publicación Original