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Relación entre la movilidad de tobillo y el salto vertical según posición en voleibol femenino profesional

La movilidad de tobillo no predice el rendimiento en el salto vertical de la misma manera en todas las posiciones del voleibol: las asociaciones varían según el puesto y, en algunos casos, una mayor amplitud de movimiento se relaciona inversamente con la producción de fuerza. Este hallazgo cuestiona la idea de que mejorar la movilidad de tobillo sea una estrategia universal de rendimiento para todas las jugadoras.

Qué se estudió: población, diseño y evaluaciones

El estudio incluyó a 124 jugadoras profesionales de voleibol femenino distribuidas en cinco posiciones: armadoras (setters), opuestas (opposite hitters), receptoras-atacantes (outside hitters), líberos y centrales (middle blockers). Se trata de un diseño transversal de correlación, por lo que los resultados describen asociaciones y no relaciones de causa y efecto.

Tras un protocolo estandarizado de calentamiento, se midió bilateralmente el rango de movimiento (ROM, por sus siglas en inglés) del tobillo mediante un goniómetro digital durante un weight-bearing lunge frontal (zancada con apoyo de peso, la prueba de referencia para evaluar la dorsiflexión funcional del tobillo). A continuación, cada atleta realizó tres saltos con contramovimiento (countermovement jump, CMJ) sin balanceo de brazos sobre una plataforma de fuerza uniaxial. Esta plataforma registró métricas de la curva fuerza-tiempo, entre ellas la fuerza pico excéntrica y concéntrica, la potencia pico concéntrica, la velocidad pico concéntrica, la altura del salto y las duraciones de fase excéntrica y concéntrica. También se calculó la asimetría entre miembros (ASYM) del ROM.

Resultados: asociaciones entre movilidad de tobillo y salto vertical por posición

Resultados globales (todas las posiciones)

Al analizar el conjunto de las jugadoras, el ROM del tobillo mostró asociaciones inversas moderadas con la fuerza pico excéntrica (r = −0,297) y la fuerza pico concéntrica (r = −0,362). Es decir, a mayor movilidad de tobillo, menor producción de fuerza en el salto, aunque la magnitud de estas correlaciones es moderada y debe interpretarse con cautela.

Resultados por posición

  • Armadoras (setters): mayor ROM se asoció inversamente con fuerza pico excéntrica (r = −0,442), fuerza pico concéntrica (r = −0,452), potencia pico concéntrica (r = −0,497) y altura del salto (r = −0,390).
  • Opuestas (opposite hitters): las asociaciones inversas fueron más pronunciadas: velocidad pico concéntrica (r = −0,631), fuerza pico concéntrica (r = −0,466), potencia pico concéntrica (r = −0,559) y altura del salto (r = −0,630).
  • Líberos: mayor ROM se asoció con duraciones más largas de fase excéntrica (r = 0,390) y concéntrica (r = 0,469), y con menor fuerza pico excéntrica (r = −0,640) y concéntrica (r = −0,697). Las correlaciones más altas del estudio se encontraron en esta posición.
  • Receptoras-atacantes (outside hitters) y centrales (middle blockers): no se observaron asociaciones estadísticamente significativas entre el ROM del tobillo y ninguna métrica del CMJ.

Asimetría entre miembros

La asimetría del ROM entre el tobillo derecho e izquierdo no mostró asociaciones significativas con ninguna métrica del CMJ, ni al analizar el grupo completo ni dentro de cada posición específica.

Qué significa para la práctica en el voleibol

Estos resultados invitan a replantear cómo se utiliza la evaluación de la movilidad de tobillo en el voleibol de alto rendimiento. A continuación se desarrollan las implicaciones más relevantes.

La movilidad de tobillo no es un indicador universal de rendimiento en el salto

El hallazgo más importante es que la relación entre ROM del tobillo y rendimiento en el CMJ no es uniforme: depende de la posición de juego. Aplicar un criterio único de “más movilidad = mejor salto” para todas las jugadoras sería incorrecto a la luz de estos datos. Conviene interpretar la movilidad de tobillo dentro del contexto de las demandas posicionales específicas.

Opuestas y armadoras: precaución ante un enfoque de movilidad intensiva

En opuestas y armadoras se observaron las asociaciones inversas más consistentes entre ROM y rendimiento en el salto (altura, fuerza y potencia). Esto no significa que la movilidad de tobillo sea perjudicial en sí misma, ya que el diseño transversal impide establecer causalidad. Sin embargo, sí sugiere que en estas posiciones puede existir un umbral de movilidad funcional y que incrementar la amplitud de movimiento más allá de cierto punto no necesariamente se traduce en mejores saltos. Para estas jugadoras, puede ser más productivo orientar el trabajo físico hacia la rigidez funcional del complejo tobillo-pie y la capacidad de producción de fuerza en el CMJ, sin descuidar una movilidad suficiente para la mecánica correcta del salto.

Líberos: un perfil diferente que merece atención específica

Las correlaciones más elevadas del estudio aparecieron en líberos: mayor ROM se asoció con fases excéntrica y concéntrica más largas y con menor fuerza pico. Dado que el rol de las líberos está dominado por acciones de recepción y defensa en lugar de saltos de ataque o bloqueo, esta relación puede reflejar simplemente adaptaciones específicas a su perfil de juego. El entrenamiento de fuerza y potencia para líberos debería diseñarse considerando que el salto vertical puede no ser la demanda prioritaria, aunque sigue siendo relevante para el rendimiento defensivo.

Receptoras-atacantes y centrales: margen para trabajar la movilidad sin preocupaciones evidentes

En estas dos posiciones no se encontraron asociaciones significativas entre ROM y CMJ. Esto sugiere que, para receptoras y centrales, mejorar la movilidad de tobillo no compromete ni favorece el rendimiento en el salto según estos datos. El trabajo de movilidad puede orientarse a otros objetivos, como la prevención de lesiones de tobillo o la mejora de la mecánica de aterrizaje, sin esperar que influya directamente en la altura del salto.

La asimetría de tobillo no parece afectar al salto: implicaciones para el screening

La ausencia de asociaciones entre la asimetría del ROM entre piernas y el rendimiento en el CMJ es un dato relevante para el proceso de evaluación (screening). Aunque el control de asimetrías suele recomendarse con fines preventivos, estos resultados no respaldan su uso como predictor del rendimiento en el salto en jugadoras profesionales de voleibol. Esto no implica ignorar las asimetrías desde el punto de vista de la prevención de lesiones, ya que ese aspecto no fue analizado en este estudio.

Recomendaciones prácticas para entrenadores y preparadores físicos

  1. Evalúa el ROM de tobillo con el weight-bearing lunge test bilateralmente como parte del proceso de valoración inicial, pero interpreta los resultados según la posición de cada jugadora.
  2. No establezcas un umbral de movilidad de tobillo único para todo el equipo: las demandas posicionales condicionan la relevancia de este parámetro.
  3. En armadoras y opuestas, si el ROM es elevado y el rendimiento en el salto es bajo, considera priorizar el trabajo de fuerza y rigidez del tobillo junto con el entrenamiento pliométrico antes de incrementar aún más la amplitud de movimiento.
  4. Para líberos, orienta el trabajo físico a las demandas reales de su posición (velocidad de reacción, agilidad, posición baja) más que a optimizar el CMJ como indicador central.
  5. En receptoras y centrales, el trabajo de movilidad de tobillo puede mantenerse con objetivos preventivos y de mecánica de movimiento sin que los datos sugieran un impacto positivo o negativo directo sobre el salto.
  6. No uses la asimetría del ROM de tobillo como criterio principal para tomar decisiones sobre el rendimiento en el salto.

Limitaciones del estudio

Al tratarse de un diseño transversal, no es posible establecer relaciones de causalidad: los datos muestran asociaciones, no efectos. El tamaño muestral por posición no se especifica en el resumen, lo que puede limitar la potencia estadística de los análisis por subgrupo. La plataforma de fuerza uniaxial y la ausencia de balanceo de brazos en el CMJ son condiciones estandarizadas pero que no replican exactamente el salto en competencia. Los resultados corresponden a jugadoras profesionales femeninas, por lo que no deben generalizarse a categorías masculinas, juveniles o amateurs.

Conclusiones aplicables al entrenamiento de voleibol

  • Las asociaciones entre el ROM del tobillo y el rendimiento en el CMJ varían según la posición de juego: no existe un patrón universal.
  • En opuestas y armadoras, mayor movilidad de tobillo se asocia inversamente con fuerza, potencia y altura del salto; conviene no priorizar la movilidad extrema en detrimento del trabajo de fuerza.
  • Los líberos presentan las correlaciones más altas, con mayor ROM asociado a menor fuerza pico y fases de salto más largas, lo que puede reflejar adaptaciones propias de su posición.
  • En receptoras y centrales no se observaron asociaciones significativas, por lo que el trabajo de movilidad puede orientarse a objetivos preventivos sin esperar impacto directo sobre el salto.
  • La asimetría del ROM entre tobillos no se asoció con ninguna métrica del CMJ, ni de forma global ni por posición.
  • La movilidad de tobillo debe evaluarse e interpretarse en el contexto de las demandas posicionales, y no como un determinante universal del rendimiento en el salto.
Interpretación elaborada con inteligencia artificial (Claude, de Anthropic) a partir de la publicación original, y revisada por el Comité Académico de Online Education Center.
Publicación Original