La suplementación a corto plazo con jugo de remolacha (BRJ, por sus siglas en inglés de beetroot juice) se asoció con beneficios selectivos, no generalizados, en la recuperación tras el daño muscular inducido por el ejercicio en jugadoras de voleibol entrenadas: la mejora más clara se observó en la altura del salto con contramovimiento y en el umbral de dolor a la presión en la pantorrilla a las 72 horas, mientras que el resto de las variables evaluadas no mostró diferencias consistentes entre condiciones.
Qué se estudió: jugadoras universitarias de voleibol en un diseño cruzado doble ciego
El estudio reclutó a 17 jugadoras universitarias de voleibol que participaron en un ensayo cruzado, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo. Cuatro participantes no completaron el segundo período, por lo que los datos se analizaron mediante modelos lineales mixtos para manejar la información disponible de todas las participantes que completaron al menos una condición.
El protocolo de daño muscular inducido por el ejercicio (EIMD, por sus siglas en inglés de exercise-induced muscle damage) consistió en la realización de 200 saltos verticales con carga. Tras esta sesión de daño muscular, las participantes consumieron BRJ o placebo a las 24, 48 y 72 horas posteriores. Las variables de recuperación evaluadas fueron:
- Altura del salto con contramovimiento (CMJ), por sus siglas en inglés de countermovement jump
- Tiempo en una prueba de agilidad específica de voleibol
- Umbral de dolor a la presión (PPT, pressure pain threshold) en muslo y pantorrilla
- Circunferencia del muslo
- Dolor muscular percibido mediante escala analógica visual (EAV)
- Fuerza isocinética de rodilla a baja velocidad
Los contrastes planificados se ajustaron mediante el método de Holm para controlar el error de tipo I en comparaciones múltiples.
Qué encontraron: mejoras en el CMJ y el umbral de dolor en pantorrilla a las 72 horas
Los resultados principales pueden resumirse así:
- CMJ: la altura del salto fue mayor bajo la condición BRJ que bajo placebo a las 72 horas post-EIMD (P = 0,033; d = 1,01). La interacción tratamiento × tiempo mostró una tendencia hacia la significación estadística (P = 0,062).
- PPT en pantorrilla: el umbral de dolor a la presión en la pantorrilla también favoreció a BRJ a las 72 horas, y la interacción tratamiento × tiempo fue estadísticamente significativa (P < 0,001).
- Tiempo de agilidad y dolor percibido (EAV): ambas variables cambiaron a lo largo del tiempo, pero sin diferencias claras entre condiciones (BRJ vs. placebo).
- PPT en muslo, circunferencia del muslo y fuerza isocinética de rodilla a baja velocidad: no mostraron ninguna ventaja consistente asociada al BRJ.
El tamaño del efecto sobre el CMJ (d = 1,01) se considera grande según los criterios convencionales, aunque debe interpretarse en el contexto de una muestra reducida y un diseño con pérdida de participantes en el segundo período.
Qué significa para la práctica: recomendaciones concretas para el cuerpo técnico y de preparación física
Para quién podría ser relevante
Estos hallazgos aplican específicamente a jugadoras de voleibol femenino entrenadas a nivel universitario. No es apropiado extrapolar directamente a jugadores masculinos, a otras categorías de edad, a otros deportes de equipo ni a poblaciones recreativas, ya que la evidencia en deportistas femeninas de deportes colectivos era precisamente una de las brechas que este estudio buscaba cubrir.
Cuándo considerar la suplementación con BRJ
El protocolo evaluó la ingesta de BRJ a las 24, 48 y 72 horas tras un estímulo de daño muscular intenso (200 saltos con carga). En el contexto del voleibol de competición, esto se puede traducir en períodos de alta carga con partidos o entrenamientos de gran volumen en días consecutivos, como torneos de fin de semana, semanas de doble jornada o bloques de pretemporada con alta densidad de sesiones.
El beneficio más claro se observó a las 72 horas, lo que sugiere que el BRJ podría ser especialmente útil cuando el objetivo es recuperar la capacidad de salto vertical para un partido o entrenamiento programado en ese rango temporal. La altura del CMJ es una variable directamente relevante para el rendimiento en voleibol, ya que incide en el remate, el bloqueo y otros gestos técnicos que dependen de la potencia de salto.
Cómo interpretar el beneficio sobre el dolor en pantorrilla
La mejora en el PPT de la pantorrilla indica que las jugadoras que tomaron BRJ presentaron menor sensibilidad dolorosa a la presión en esa zona a las 72 horas. Sin embargo, conviene no sobrevalorar este dato de forma aislada: el dolor percibido subjetivamente (EAV) no mostró diferencias entre condiciones, y las variables de fuerza isocinética tampoco se vieron favorecidas por el BRJ. Esto apunta a que el efecto analgésico local puede ser real pero no necesariamente se traduce en una mejora funcional amplia.
Lo que el BRJ no mejoró: variables sin efecto claro
Es importante que entrenadores y preparadores físicos comprendan que el BRJ no mostró beneficios consistentes sobre la agilidad específica de voleibol, el dolor muscular percibido globalmente, la inflamación del muslo (circunferencia) ni la fuerza isocinética de rodilla a baja velocidad. Asumir que el BRJ produce una recuperación completa y generalizada no está respaldado por estos resultados. Los autores describen explícitamente los beneficios como “selectivos, no generalizados”.
Precauciones antes de implementarlo
- Muestra pequeña: solo 17 participantes, con 4 pérdidas en el segundo período. Los resultados deben considerarse preliminares y replicarse en muestras más grandes antes de adoptarlos como guía definitiva.
- Interacción con medicación: el BRJ puede interactuar con ciertos fármacos (por ejemplo, medicamentos para la presión arterial). Conviene que cada jugadora consulte con un profesional de salud antes de iniciar cualquier suplementación.
- Estandarización del producto: el contenido de nitratos en los jugos de remolacha comerciales varía considerablemente entre marcas. El protocolo del estudio utilizó BRJ en condiciones controladas; en la práctica real, la dosis funcional puede no ser la misma con todos los productos disponibles en el mercado.
- No reemplaza otras estrategias: el BRJ debe considerarse un complemento, no un sustituto, de estrategias de recuperación establecidas como el sueño adecuado, la nutrición general, la hidratación y la periodización de la carga.
Consideraciones para kinesiólogos y especialistas en rehabilitación
La reducción del PPT en pantorrilla a las 72 horas puede ser clínicamente relevante en el contexto de la valoración funcional del dolor muscular post-esfuerzo. Sin embargo, dado que el dolor subjetivo global (EAV) no mostró diferencias, conviene no utilizar el PPT como único indicador de la eficacia de la recuperación. La combinación con pruebas funcionales como el CMJ parece más informativa para tomar decisiones sobre la disponibilidad de la jugadora para competir o entrenar.
Limitaciones del estudio que conviene tener presentes
- Muestra reducida (17 participantes iniciales, con pérdidas) que limita la potencia estadística y la generalización.
- Diseño cruzado con cuatro abandonos en el segundo período, lo que pudo introducir desequilibrios entre condiciones.
- La interacción tratamiento × tiempo para el CMJ solo alcanzó una tendencia estadística (P = 0,062), no significación convencional, aunque la diferencia a las 72 horas sí fue estadísticamente significativa (P = 0,033) con un tamaño del efecto grande.
- Los resultados son específicos de jugadoras universitarias femeninas y de un protocolo de daño muscular concreto (200 saltos con carga), por lo que su aplicabilidad directa a otras poblaciones o contextos es incierta.
- No se evaluaron marcadores bioquímicos de daño muscular (como la creatina quinasa), lo que habría permitido entender mejor los mecanismos subyacentes.
Conclusiones aplicables para entrenadores, preparadores físicos y kinesiólogos
- La suplementación con BRJ a las 24, 48 y 72 horas tras un estímulo intenso de daño muscular se asoció con mejoras selectivas en la altura del CMJ y en el umbral de dolor a la presión en la pantorrilla a las 72 horas en jugadoras de voleibol universitarias.
- El beneficio no fue generalizado: la agilidad específica, el dolor percibido, la circunferencia del muslo y la fuerza isocinética de rodilla no mostraron diferencias consistentes entre BRJ y placebo.
- El BRJ podría considerarse como estrategia complementaria de recuperación en períodos de alta densidad competitiva, especialmente cuando la capacidad de salto es prioritaria para el partido o entrenamiento siguiente.
- Antes de implementarlo de forma sistemática, conviene replicar estos resultados en muestras más grandes y confirmar la dosis y el producto empleados.
- No sustituye las estrategias de recuperación fundamentales y debe integrarse dentro de un plan de nutrición y periodización supervisado por profesionales.


