En el voleibol sentado de élite, las medidas antropométricas en posición sedente —especialmente el alcance vertical con agarre y la talla sentada— son los factores que se asocian de forma más consistente con la velocidad del remate, incluso después de ajustar por sexo. Este hallazgo, de carácter exploratorio y asociativo, tiene implicaciones prácticas concretas para la selección de jugadores y el diseño del entrenamiento físico en esta modalidad paralímpica.
Qué se estudió: voleibol sentado de élite, rendimiento en el remate y condición física
El estudio evaluó las asociaciones entre la velocidad del remate y distintas características físicas en 30 jugadores de voleibol sentado de élite (hombres y mujeres). Se trata de un diseño transversal y correlacional, sin intervención ni seguimiento longitudinal.
Cada participante realizó seis intentos de remate a máximo esfuerzo y completó una batería de pruebas que incluyó:
- Antropometría en posición sedente: alcance vertical con agarre sentado, talla sentada, envergadura de la mano.
- Rendimiento anaeróbico con manivela de brazo (arm-crank): potencia pico y potencia media.
- Fuerza y potencia del tren superior: fuerza de prensión manual, una repetición máxima (1RM) en press de banca, lanzamiento de balón medicinal al pecho en posición sentada y lanzamiento rotacional de balón medicinal.
- Función del tronco y rendimiento en movimientos específicos del deporte.
El análisis estadístico incluyó correlaciones de Pearson en la muestra total, correlaciones parciales ajustadas por sexo, análisis descriptivos específicos por sexo, una regresión exploratoria ajustada por sexo y un análisis de sensibilidad excluyendo tres atletas clasificados como VS2. Para controlar la tasa de falsos positivos se aplicó la corrección de Benjamini-Hochberg (BH).
Qué encontraron: diferencias por sexo y correlaciones con la velocidad del remate
Diferencias entre hombres y mujeres
Los hombres alcanzaron velocidades de remate significativamente mayores que las mujeres (67,22 ± 6,74 km/h vs. 51,51 ± 6,04 km/h; g de Hedges = 2,38, p ajustada por BH < 0,001), lo que representa una diferencia de magnitud muy grande.
Correlaciones en la muestra total (sin ajuste por sexo)
En el conjunto de los 30 jugadores, la velocidad del remate mostró correlaciones positivas fuertes con las siguientes variables:
| Variable | Correlación de Pearson (r) |
|---|---|
| Alcance vertical con agarre sentado | 0,80 |
| Talla sentada | 0,76 |
| Fuerza de prensión manual | 0,75 |
| 1RM en press de banca | 0,74 |
| Lanzamiento de balón medicinal al pecho (distancia) | 0,70 |
| Envergadura de la mano | 0,69 |
| Lanzamiento rotacional de balón medicinal | 0,65 |
| Potencia pico | 0,51 |
| Potencia media | 0,51 |
Tras el ajuste por sexo: qué asociaciones sobreviven
Al ajustar las correlaciones por sexo, la gran mayoría de las asociaciones se atenuaron de forma sustancial y ninguna alcanzó significación estadística tras la corrección BH. Esto indica que buena parte de las correlaciones observadas en la muestra total estaban impulsadas por las diferencias entre sexos, más que por una relación independiente entre cada variable y la velocidad del remate.
Las correlaciones parciales ajustadas por sexo de mayor magnitud absoluta fueron:
- Envergadura de la mano: r parcial = 0,52
- Alcance vertical con agarre sentado: r parcial = 0,48
- Potencia pico relativa: r parcial = −0,48 (asociación negativa)
- Talla sentada: r parcial = 0,40
Los análisis específicos por sexo mostraron que las correlaciones antropométricas fueron positivas tanto en hombres como en mujeres, mientras que las asociaciones con fuerza y potencia anaeróbica absoluta resultaron menos consistentes entre sexos.
Modelo de regresión exploratoria
Un modelo exploratorio que incluyó el sexo, el alcance vertical con agarre sentado y el lanzamiento rotacional de balón medicinal explicó el 71,9% de la varianza en la velocidad del remate (R² ajustado = 0,687). Dentro del modelo, el alcance vertical con agarre sentado mantuvo un coeficiente positivo significativo (B = 0,457; p = 0,010). Los autores subrayan el carácter exploratorio de este modelo.
Qué significa para la práctica en voleibol sentado
Las medidas antropométricas en sedestación como referencia clave
El alcance vertical con agarre sentado y la talla sentada son las variables que mostraron las asociaciones más consistentes con la velocidad del remate, incluso después de controlar el efecto del sexo. Esto tiene sentido biomecánico: en el voleibol sentado, la altura desde la que se contacta el balón depende directamente de la longitud del tronco y la extensión del brazo en posición sedente. Por tanto, estas medidas pueden ser útiles como criterio complementario en procesos de detección y selección de talentos, especialmente cuando se compara a jugadores del mismo sexo.
La envergadura de la mano también mostró la correlación parcial ajustada por sexo más alta (0,52), lo que sugiere que podría contribuir de forma independiente al rendimiento en el remate. No obstante, al tratarse de un análisis exploratorio con muestra pequeña, esta asociación debe interpretarse con cautela.
Fuerza del tren superior: útil, pero con matices
La fuerza de prensión y el 1RM en press de banca mostraron correlaciones fuertes en la muestra total, pero estas se atenuaron considerablemente al ajustar por sexo. Los análisis por sexo mostraron resultados menos consistentes para estas variables. Esto no significa que la fuerza del tren superior sea irrelevante para el remate, sino que su relación con la velocidad del remate no es tan clara ni uniforme como la de los factores antropométricos cuando se analiza dentro de cada sexo por separado.
Para entrenadores y preparadores físicos, esto implica que el desarrollo de la fuerza en press de banca y la prensión manual sigue siendo una base sólida del entrenamiento en voleibol sentado, pero no debería asumirse automáticamente que mayores niveles de fuerza absoluta se traducirán en remates más veloces en todos los jugadores.
Potencia anaeróbica: una relación compleja
La potencia pico relativa mostró una correlación parcial negativa tras el ajuste por sexo (−0,48), un resultado contraintuitivo que los autores no explican en detalle en el resumen. Conviene no sobre-interpretar este hallazgo dado el diseño exploratorio y el tamaño muestral. La potencia media y pico absolutas se asociaron positivamente con la velocidad del remate en la muestra total, pero estas asociaciones también se vieron atenuadas tras el ajuste por sexo.
El lanzamiento rotacional de balón medicinal como test funcional
El lanzamiento rotacional de balón medicinal en posición sentada apareció en el modelo de regresión exploratoria junto al alcance vertical con agarre. Este tipo de prueba refleja la capacidad de transferencia de fuerza desde el tronco hacia el brazo en posición sedente, que es específica de la acción del remate en esta modalidad. Incluir este test en las evaluaciones periódicas puede aportar información útil sobre el rendimiento específico del remate, aunque su interpretación debe hacerse siempre dentro del mismo grupo de sexo y con referencia a los valores propios del equipo.
Separar los análisis por sexo: una recomendación metodológica y práctica
Uno de los mensajes más claros del estudio es que mezclar hombres y mujeres en los análisis infla artificialmente las correlaciones, porque las diferencias entre sexos dominan los resultados. Esto es aplicable también en la práctica: los perfiles de rendimiento, los valores de referencia y los criterios de selección deben establecerse de forma separada para hombres y mujeres. Comparar a una jugadora con los valores del grupo total (que incluye hombres más altos y más fuertes en promedio) llevaría a conclusiones erróneas.
Precauciones importantes al aplicar estos resultados
- El estudio tiene un diseño transversal: establece asociaciones, no relaciones causales. No es posible afirmar que mejorar una variable producirá un aumento en la velocidad del remate.
- La muestra es de 30 jugadores, lo que limita la potencia estadística y la estabilidad de los modelos de regresión.
- Los resultados son aplicables a jugadores de élite en voleibol sentado; no deben generalizarse a categorías de formación, jugadores recreativos ni a otras modalidades del voleibol.
- Ninguna de las correlaciones ajustadas por sexo alcanzó significación tras la corrección por múltiples comparaciones, lo que subraya el carácter exploratorio de los hallazgos.
- La composición exacta de la muestra por categorías de clasificación funcional puede influir en los resultados; el análisis de sensibilidad excluyendo atletas VS2 no alteró materialmente los hallazgos, pero la heterogeneidad funcional sigue siendo una variable de confusión potencial.
Conclusiones aplicables al entrenamiento y la evaluación
- Las medidas antropométricas en posición sedente —talla sentada, alcance vertical con agarre y envergadura de la mano— son los factores con asociaciones más consistentes con la velocidad del remate, tanto en la muestra total como en los análisis ajustados por sexo.
- La fuerza del tren superior (press de banca, prensión manual) se asocia con la velocidad del remate en la muestra total, pero esta relación es menos consistente dentro de cada sexo por separado.
- El lanzamiento rotacional de balón medicinal en posición sentada emergió como variable de interés en el modelo exploratorio, lo que justifica su inclusión en las baterías de evaluación específica del voleibol sentado.
- Las comparaciones de rendimiento y los valores de referencia deben establecerse por separado para hombres y mujeres, ya que las diferencias entre sexos influyen de forma sustancial en los análisis globales.
- Todos los hallazgos son asociativos y exploratorios; se necesitan estudios longitudinales e intervenciones controladas para determinar si el desarrollo de estas capacidades físicas mejora causalmente la velocidad del remate.


